Roberto Bulla expone en la Sala Obispo Mercadillo
Fecha Jueves, 21 junio a las 19:45:22
Tema Arte


El artista realiza una muestra de pinturas relacionadas al paisaje urbano de la ciudad de Córdoba.

Esta exposición puede apreciarse en la Sala Obispo Mercadillo ubicada en Rosario de Santa Fe 39, de lunes a sábados en el horario de 10 a 13 horas y de 15 a 17 horas, la misma permanecerá abierta hasta el 4 de Julio.

30 Días participó de una entrevista con el artista, que nos permitirá conocer la intimidad y los alcances de su obra.

Revista 30 Días (30): ¿Cuál es la temática que elegiste para realizar esta exposición?

Roberto Bulla (RB): Particularmente hacía mucho tiempo que me interesaba utilizar, los recursos de una técnica académica -como es la pintura con acrílico y pincel utilizado en la actividad de arquitectura- pero no estrictamente como un trabajo plástico solamente. En estas obras hay una mezcla de representación de algunos edificios que existen, concretamente en la ciudad de Córdoba, y junto a ellos se ha integrado todo lo que pude llamarse como “crecimiento conflictivo” de una ciudad. Ya sea por transformación de lo existente de manera inadecuada, por construcción de nuevas arquitecturas; pero sin el delicado estudio de cómo asociarse a lo existente -que tanto se habla en las facultades de arquitectura- que es: respetar y tener ese sentido de diálogo con lo existente, cuando uno inserta una nueva obra en un contexto ya construido.


En cualquier ciudad del mundo, pero especialmente en Latinoamérica, siempre ha aparecido aquello insólito, dentro de un entorno homogéneo, que contrasta con el escenario existente, en cuanto a volumetría, materiales, líneas del diseño y concepción en general del proyecto, completamente ajeno a su entorno. El nuevo objeto que aparece resulta absolutamente rechazado por el público que habitualmente transita por el lugar… demora en aceptarlo, la mayoría de las veces es soportado y en muchos casos el uso de una obra existente –por el cambio socioeconómico de una sociedad- se sobrepone a una obra que no era precisamente su destino. Por ejemplo una casa, con el paso del tiempo, es abandonada por sus primeros habitantes como vivienda, y es tomada para uso comercial -donde se le inserta todo un equipamiento publicitario- muchas veces sórdido, con precariedad en las soluciones publicitarias. Entonces aparecen esos terribles conflictos donde una gran fachada –que en otra época- tenía líneas nobles o muy augustas y aparecen hoy con publicidad que la niega parcial o totalmente, desvirtuando su imagen.

30: Para aquellos que siguen tu trayectoria artística, existe una demanda por los largos períodos de tiempo entre una exposición y otra. ¿Por qué razón no expones más regularmente?

RB: Tal vez será porque los períodos propicios para pintar, y sentir imágenes que pueda representar y expresar, no siempre se está con toda la luminosidad interior para crearlas. Creo que debería ser difícil –tanto para un dibujante como para un artista- hacer algo forzado por una necesidad extra-expresiva y hacer un producto que no salga con todo el entusiasmo que a veces uno tiene.

30: ¿Cuánto tiempo ha demandado la producción de tus pinturas?

RB: Esta exposición la preparé en 20 días. Casi siempre mis trabajos han sido así; producciones en poco tiempo, en donde se elaboraron las obras que expongo, y no a lo largo de muchos meses o años.


30: El observador que participa de tu exposición, seguramente pueda intuir un sutil sesgo crítico en tus cuadros… ¿Tienes alguna intención particular?

RB: Hay una intención… tal vez con humor o cierta ironía de exponer de manera no representativa un hecho real. Los conflictos que hay en cualquier parte de una ciudad americana, en particular en la ciudad de Córdoba.
Los cambios socioeconómicos han sido muy violentos y la arquitectura, que siempre es estática y se resiste a los cambios, sufre las transformaciones sociales de una manera muda. Pero también la expresa de una manera cruel, porque aparece esa calle, una fachada, la imagen paisajística despersonalizada, donde coexiste lo viejo, lo ancestralmente respetado –ya sea por vejez o por valores históricos- como puede ser la arquitectura religiosa o civil de épocas fundacionales ó arquitecturas de determinado grupo social, que en épocas de esplendor, construyó viviendas o edificios de gran nobleza y de escalas monumentales; pero con el transcurrir del tiempo aparecieron sobre estas construcciones otros usos. Entonces en cada una de ellas se recrea ese conflicto de lo existente con un nuevo uso, que le impone la sociedad del presente, que recibe la obra de arquitectura como un legado ajeno a sus necesidades, pero lamentablemente la tiene que usar y adecuarla a sus destinos…

30: Hablando sobre tu historia como artista: sabemos que has obtenido en la década del 70´ un premio nacional y que también fuiste invitado como alumno al Atelier 17, con el maestro Stanley Hayter… ¿Puedes comentarme como viviste esa experiencia en Paris, y si de alguna manera has podido poner en práctica los conocimientos y técnicas aprendidas?

RB: Siempre resulta interesante conocer un taller de grabado, que en la época de estudiante, era un referente para los alumnos de Argentina. Muchas veces uno se hace una imagen sobrevaluada de cómo es ese centro y de dónde surgen esas obras que uno admira: provenientes de un lugar “mitológico”… Bueno uno termina viendo que es un taller en donde no existe tanto de lo que uno ha sospechado, sino simplemente gente que, evidentemente tiene un excelentísimo nivel técnico y artístico, y que produce obras –en este caso particular del taller de Hayter- de la complejidad que significa la impresión en color.

Particularmente el taller bajo la dirección en vida del maestro Stanley Hayter; lo valioso de asistir al mismo -aparte de conocerlo personalmente y escuchar sus explicaciones- era la gran cantidad de alumnos que había provenientes de todo el mundo y que cada uno aportaba su lenguaje, sus imágenes. Muchos trabajaban durante meses para poder asistir aunque sea unos pocos días a su taller.
Creo que la experiencia más importante, fue la posibilidad de trabajar con 50 alumnos, provenientes de los 5 continentes. Es una alternativa imposible de encontrar en otro lugar, de ver en poco tiempo y en un espacio reducido, a 50 creadores que trataban de tomar las técnicas básicas de Hayter, y llevar a cabo la ejecución de obras de acuerdo a la trayectoria plástica de cada uno. No solamente se aprendía con él las bases de su técnica, sino que también veía trabajar a innumerables artistas en un solo lugar y en poco tiempo.
Una clase de una hora podría llegar a significar, lo que un alumno en una escuela de arte, aprende en un año de taller en la academia. Por eso fue importante visitarlo.


30: El grabado es una técnica que dominas magistralmente… estimo que muchos artistas tendrían interés en realizar un curso contigo… ¿existiría la posibilidad de que organices un taller?

RB: No. Porque requiere de una dedicación prácticamente exclusiva. No se puede dar un taller con pocas horas y en pocos días. El taller debería contar con una infraestructura cómoda, si no los alumnos se sienten muy limitados en realizar sus cosas. Desde el punto de vista material, particularmente el grabado, los materiales y toda la tecnología que se debe usar para crear obras –especialmente al nivel que se están haciendo en otros países- es muy caro. Haciendo un parangón con lo que es la música, sería lo mismo que un estudiante de piano lo hiciera sobre un instrumento completamente desafinado y carentes de valores acústicos, entonces el alumno que trabaja sobre un piano sin valores musicales, poco y nada podrá aprender. Lo mismo sucede con el grabado, especialmente con el color. Si no se tienen elementos de muy buena calidad, la mezcla, la superposición y todo el diálogo que se tienen que efectuar con los colores, los resultados de una obra pueden ser frustrantes, tanto para el docente como para el alumno.

30D: ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

RB: Me gustaría completar ésta exposición y pronto trabajar en otra serie de pinturas. Probablemente una vez terminada, continuaré con otros conflictos, también del ámbito urbano: sobre la negativa acción del usuario en el equipamiento público, sobre la mala apropiación del espacio público.
Después pienso encarar una serie, con epicentro en la figura humana, y con el punto de gravedad en la metamorfosis que están sufriendo las figuras célebres; especialmente las que habitan la televisión, donde la anatomía humana ya a dejado de ser respetada para pasar a ser un campo –donde trabajan muchas especialidades- que la transforman a tal punto de no distinguirse lo natural de lo efectuado en un laboratorio.

Jorge Villavicencio para 30 Días. (c) 2007







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