Los hechos fueron protagonizados por la Policía Ambiental de la provincia de Córdoba y siete turistas escoceses, un traductor italiano y Alfredo Ipuchia; éste último propietario de una empresa de turismo cinegético, quienes se encontraban cazando ilegalmente en la jurisdicción de la localidad de Villa Valeria.
La Agencia Córdoba Ambiente informa, a través de su Policía Ambiental, que en los últimos días se realizaron importantes controles de turismo cinegético en la zona del Corredor Biogreográfico del Caldén ubicado entre el Río Quinto, ruta nacional 35 y los límites provinciales de San Luis y La Pampa.
Cabe destacar que como resultado de este amplio operativo se detectó en la estancia “La Pradera”, ubicada en jurisdicción de la localidad de Villa Valeria, a un contingente de siete escoceses que estaban practicando el tiro a la paloma al vuelo. Este grupo de cazadores extranjeros estaba guiado por el Sr. Ipuchia Alfredo de una empresa cinegética de la localidad de Rufino, Provincia de Santa Fe. Además, estaban acompañados por una persona de origen italiano que cumplía la función de traductor que les habría cobrado a los extranjeros una suma importante por los servicios.
Los inspectores de la Policía Ambiental labraron actas de infracción a la empresa y al dueño del establecimiento, debido a que no cumplimentaban ninguno de los requisitos establecidos a tal fin.
Es importante resaltar que los responsables del grupo se resistieron y agredieron a los funcionarios públicos de la Agencia Córdoba Ambiente. Razón por la cual los inspectores realizaron la presentación judicial correspondiente en la Dependencia Policial de la localidad de Villa Valeria, a cargo del Subcrio. Álvarez, y por su intermedio se le dio participación al Sr. Fiscal de Instrucción de la ciudad de Huinca Renancó, Dr. Rocco Colaso.
En este caso la empresa cinegética no había presentado ante este organismo la declaración jurada de los campos donde se realiza la actividad de caza y de los guías habilitados a tal efecto. Además, el guía no tenía el carné de habilitación anual y tampoco habían solicitado las licencias de los siete extranjeros. Como asi tampoco habían informada a la Agencia la fecha y la cantidad de días que estos cazadores iban a realizar esta actividad.
Asimismo, su falta se ve agravada por el hecho de que se encontraban cazando dentro de los límites del Corredor Biogeográfico del Caldén, zona protegida en el marco de Ley de Áreas Naturales 6964/83, y se constató la caza no sólo de palomas sino de especies protegidas.
Se recuerda que todos los grupos de cazadores extranjeros deben tener en su poder en el momento de desarrollar la actividad de caza toda la documentación exigida por la Agencia Córdoba Ambiente para que la misma sea exhibida cada vez que la autoridad lo requiera.
A raíz de los incidentes suscitados, 30Días tomó contacto
con Néstor Villar, Coordinador de la Policía Ambiental
de la Agencia Córdoba
Ambiente, quién se explayó sobre los requisitos para la práctica de éste
deporte en la provincia: “En principio la actividad del turismo cinegético,
necesariamente tiene que estar encarado por una empresa, que hace las veces de
guía en la cacería y por lo tanto se le exige el cumplimiento de una serie de
requisitos. Los mismos deben ser realizados ante el Renar y la Agencia Córdoba Ambiente. Básicamente son trámites que realiza la empresa declarando
la zona donde realizará la actividad y la legitimidad del armamento que usará.
El extranjero que ingresa al país tiene que estar
registrado, y de no ingresar con armas, únicamente podrán ser provistas por la
empresa que le brinda el servicio. También se les exige una licencia diaria por
el tiempo que practicará turismo cinegético.”
El coordinador de la Policía Ambiental, a su vez comentó sobre: “La importancia de coordinar la actividad, con agencias de viajes y empresas autorizadas, para desarrollar el turismo cinegético”. Mencionando también que: “…existen algunas empresas no autorizadas, que se benefician de turistas excedentes, que no han podido contratar en su país de origen los servicios para la caza en la provincia. En el caso particular –ocurrido al sur de la provincia- una empresa santafecina ingresó a Córdoba, obviando y eludiendo el pago de la tasa y de la licencia diaria para los extranjeros, además de no estar inscripta para estas prácticas dentro de la provincia.”